Buscar
  • 5SHH

Gestión de los riesgos psicosociales despues de COVID

Actualizado: may 31


5-Steps-Headhunting-riesgos-psicosociales-y-covid.jpg

¿Qué es un riesgo psicosocial?


De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los riesgos psicosociales son “aquellas características de las condiciones de trabajo que afectan a la salud de las personas a través de mecanismos psicológicos y fisiológicos, y que derivan en manifestaciones de estrés”.


¿Cuáles son esas características que hacen del trabajo un riesgo psicosocial? Las relacionadas al diseño, la organización y el cómo se dirigen los mismos.

Las afectaciones se manifiestan en 3 esferas:


  • Fisiológicas-emocionales: Generando Ansiedad, Depresión, Apatía, Sentimientos de indefensión y sentimientos de desolación. Lo cuál suele ser muy notorio en un colaborador, e incluso en los ánimos de todo un equipo.


  • Cognitivas: Disminución de la capacidad de concentración, disminución de la capacidad de aprendizaje, y disminución en la capacidad de toma de desiciones. Esto lo vemos reflejado en colaboradores no proactivos, a quienes les cuesta tomar iniciativa y tomar desiciones, aquellos que ya no se siguen capacitando o estudiando, muchas veces cayendo en la obsolecencia de sus conocimientos, son aquellos elementos que ya no están avanzando.

  • Conductuales: que incluyen conductas como agresividad, violencia manifiesta, irritabilidad y conflictos recurrentes, conductas intolerantes y sobajantes, las cuales generan las mismas respuestas en otros y se convierten en si mismos en otro factor de riesgo ambiental para los otros colaboradores.


Estos 3 factores, llegan a ser precursoras de “enfermedad” propiamente dicho, si aumentan en ciertas circunstancias como intensidad, frecuencia y duración. Es decir, que estos malestares crezcan en su intensidad, sean recurrentes y prolongadas en el tiempo, y conllevan un impacto en la salud tanto física como mental, y que impacta a la persona en el ambito privado y laboral.


Los factores de impacto mas comunes antes del COVID eran:

  • Carga de trabajo excesiva o presión de tiempo

  • Nulificación de las necesidades del colaborador

  • Demandas contradictorias o direcciones contradictorias

  • Falta de claridad respecto a las funciones del trabajador

  • Comunicación ineficaz

  • Mala gestión de los cambios en el seno de la organización

  • Falta de apoyo por parte de la dirección o los compañeros de trabajo

  • Desavenencias en las relaciones interpersonales

  • Acoso, agresión y violencia

  • Dificultades a la hora de combinar los compromisos laborales y personales.


Consecuencias


Las consecuencias que van desde lo mental y hasta lo físico pueden reflejarse en: Para el trabajador individual, los efectos negativos pueden ser como ya lo mencioné previamente:

  • Irritabilidad, desánimo, ansiedad, agotamiento, depresión.

  • Dificultades de concentración, dificultades para tomar decisiones, dificultades para aprender nuevas cosas.

  • Adopción de hábitos nerviosos, agresividad, violencia.

A nivel de la organización:

  • Disminución del rendimiento

  • Aumento del absentismo;

  • Aumento del presentismo

  • Aumento de accidentes y lesiones.

A nivel social:

  • Aumento de costos de los servicios sanitarios

  • Disminución de la eficiencia servicios sanitarios y mentales

  • Los accidentes derivados por la falta de concentración, nerviosismo y agresividad


El COVID 19 es un riesgo en si mismo


Además de la emergencia sanitaria, se convierte en un riesgo psicosocial al interior de la organización cuando no existe una adecuada organización, comunicación y apoyo al colaborador, ya que aunado a los factores ya mencionados, convivimos en una situación de estrés y preocupación así como de incertidumbre constante.


La pandemia ha evidenciado que solo 2 de cada 10 empresas estaban preparadas para hacer frente a esta contingencia, debido al rezago tecnológico y la poca inversión en formación tecnológica y de equipos de trabajo. Y El otro 80 por ciento deberá poner énfasis en un liderazgo adaptativo y en la salud física y mental de sus trabajadores para ser resilientes y sobreponerse ante cualquier crisis actual o futura.


Durante este año, los números de diversas encuestas e investigaciones en curso han revelado que ha habido un incremento extremo en comparación con el análisis hecho en 2018 donde se indicaba que de una lista de 39 países, México era el país que más horas trabajaba: con 2148 horas por trabajador al año; mientras que Alemania era el que menos con 1300 horas anuales por trabajador, siendo también nuestro pais el que menos vacaciones tiene, por ende, también el que menor productividad reportaba.

El contexto de la pandemia ha evidenciado los diversos factores de riesgo psicosocial relacionados con el trabajo que deben atenderse, para un regreso seguro en todos los aspectos.


¿Cuáles son estos nuevos riesgos ahora?


Investigaciones de la UNAM reportan que en el ámbito laboral destaca que al 68 por ciento de los entrevistados, las empresas les facilitaron las herramientas para cumplir con su trabajo durante la emergencia sanitaria y brindaron apoyos para continuar con la operación.


7 de cada 10 empresas tienen labores que son realizables en la modalidad de Home Office; 61 por ciento logra concluir sus actividades laborales cotidianas trabajando desde casa; el 72 por ciento disfruta de trabajar en casa; 58 por ciento realiza más actividades laborales desde su hogar que en la oficina.


El Home Office ha demostrado traer beneficios para la empresa, el medio ambiente y el trabajador. Casi 70 por ciento del trabajo ya puede realizarse vía remota, por lo que deberá tomarse en cuenta esta modalidad para después del confinamiento.


Para adaptarse a la “nueva normalidad” las empresas y organizaciones requieren un esfuerzo coordinado de autoridades, empleadores y trabajadores para adaptarse a estas nuevas condiciones de vida. Los centros de trabajo deberán cumplir con los lineamientos técnicos de seguridad sanitaria en el entorno laboral y seguir los protocolos y mecanismos para garantizar el retorno seguro de los trabajadores.


Para un regreso seguro ¿qué factores deberemos mantener en la mira?

  • Los relacionados al impacto que tuvo el confinamiento, tales como: Depresión, el aislamiento, ansiedad por contagio, ansiedad por encierro, irritabilidad y la condición física relacionada a la inactividad física, así como al exceso de horas frente a la computadora y dispositivos electrónicos.

  • Los relacionados al regreso: ansiedad por el traslado, por la convivencia prolongada en los centros de trabajo,

  • Las relacionas a las cargas de trabajo, como el tecno estrés y que también deriva del uso desadaptativo de la tecnología, y por ende las alteraciones del sueño y la vigilia. Aquí interviene el burnout, que se refiere al cansancio extremo que sufren las personas por estar permanentemente conectadas y disponibles para hacer el trabajo para el que fueron contratados, pero sin horas de entrada ni salida definidas.


De acuerdo con el estudio Cigna Covid-19 Global Impact, las jornadas de trabajo se alargan al tiempo que las personas luchan por desconectarse. El documento encontró que ocho de cada 10 personas en el mundo sienten que están “siempre conectados” para resolver cualquier pendiente de trabajo.


Aquí interviene un factor muy importante, y que estará en boca de todos el próximo año, las empresas todavía no definen bajo que factores van a medir la productividad. Y eso será clave, porque vendrá a cambiar la cultura empresarial, cambiarán los perfiles de trabajo, cambiaran los KPI´s, y toda la relación empresa, colaborador.


¿Pero como podriamos abordar estas problemáticas?


Una de las estreategias mas eficientes y que incluso están funcionando en las pruebas piloto para equipos comerciales, de alto rendimiento y del sector salud, son la contención emocional uno a uno impartida por un profesional.


Por parte de la empresa, con la creación de estrategias de empoderamiento, y capacitación para reforzar las habilidades de los lideres, y que estos puedan dominar los 2 tipos de comunicación, sincrónica y asincrónica en equipos mixtos, es decir, algunos en oficina, otros en casa o la alternancia de los mismos a través de las plataformas colaborativas.


Para estas acciones que se pueden abordar desde la persepctiva de RH, encontramos que reforzar las habilidades de los líderes ya que son el eje central de los equipos de trabajo y que tiene la función de facilitadores, así como encargados de proveer una cultura laboral enfocada al bienestar de la persona.


Algunas recomendaciones para la gestión psicosocial son:


  • Incentivar a seguir las indicaciones de higiene y distancia social pertinentes

  • Planificar el trabajo y la rutina horaria para se proceda de manera organizada

  • Manterse activo fisicamente, ya que reporta muchos beneficios psicológicos y físicos

  • Mantener una politica de comunicación honesta y abierta respecto a la situación de la empresa

  • Empatizar con las necesidades del colaborador

  • Reconocer las emociones que se viven y afrontar las principales preocupaciones con información.

  • Y desconectar, haz cosas que habitualmente te resulten entretenidas. Relaja tu cuerpo con técnicas de respiración profunda, meditación, relajación muscular.


Aun así, hay que saber que encontrarse triste, con ansiedad y preocupación entra dentro de lo esperable para esta situación, por lo que se recomienda aceptar lo que sienten. Y si te sientes sobrepasado, o identificas que tu equipo tiene dificultades, pide ayuda o consejo profesional.


El apoyo social es la mejor forma de reducir la ansiedad, la depresión y la soledad venidos del confinamiento.


Somos seres bio psico sociales, y estamos camino a una reorganización en métodos de trabajo, en el mindset de colaborador y de líderes y dirigentes de empresas, y estos cambios impactarán a toda la cultura laboral, estamos diría yo, entrando en la fase de acomodación de todos estos eventos sucedidos en 2020, creando los mecanismos y generando nuevas estrategias de comunicación, lo que formará de una nueva perspectiva.

69 vistas0 comentarios